El fantasma de la crisis de Argentina

Argentina se enfrenta a una grave crisis económica desde el pasado mes de abril, que recuerda el muy mal recuerdo de la crisis de principios de la década de 2000 que puso al país de rodillas. Las cifras son alarmantes.

El Fondo Monetario Internacional, cuyo papel en la crisis de 2001 había sido criticado y del que Buenos Aires se había distanciado desde 2006, acaba de aprobar un préstamo de más de 56.000 millones de dólares a Argentina. Esto se confirmó a finales de la semana pasada.

De ahí la pregunta: ¿se trata de un “retorno al punto de partida” para la economía argentina casi dos décadas después de la crisis de 2001?

El contexto económico

Argentina tiene una larga historia de inestabilidad política y económica. Tras una contracción del -1,8% en 2016 y una tasa de crecimiento del 2,9% en 2017, el PIB volvió a caer hasta el -2,6% el año pasado. En 2018, el país se vio afectado por un cambio en la tendencia de los inversionistas extranjeros hacia los mercados emergentes, lo que llevó a una venta larga y masiva del peso, aumentando las presiones inflacionarias e impulsando al banco central a elevar las tasas de interés.

La inflación es una de las principales preocupaciones en Argentina y se situó en el 31,8% en 2018, cifra que se espera se mantenga sin cambios en 2019. Sin embargo, se espera que esta cifra disminuya gradualmente hasta el 15,4% en 2020, según las estimaciones del FMI.

La era Macri

Desde la elección de Mauricio Macri como presidente a finales de 2015 y la liquidación de la deuda del país con sus deudores en febrero de 2016, el país parece haber pasado página en cuanto a su exclusión de los mercados internacionales. La deuda bruta de las administraciones públicas argentinas representaba el 62,7% del PIB en 2018 y se espera que se mantenga igual en 2019, tras un aumento del 57,6% del PIB en 2017. El Presidente Macri ha puesto en marcha importantes reformas para mejorar la situación económica y financiera del país: ajuste monetario para atraer a nuevos inversores, supresión de obstáculos a la inversión extranjera, exenciones fiscales para las principales industrias exportadoras (incluida la agricultura) y fortalecimiento de los vínculos con los Estados Unidos y la UE. En 2018.

Macri propuso un plan de reforma económica que tiene por objeto proteger a los ciudadanos más vulnerables ampliando la cobertura de las prestaciones públicas universales para los niños y la cobertura sanitaria para las personas de bajos ingresos. Sin embargo, el plan no estuvo exento de consecuencias para la popularidad del presidente y Macri recibió muchas críticas.

Aunque la coalición de su partido no tiene mayoría en el Congreso, el gobierno logró que se aprobara el presupuesto de 2019, que apunta a un déficit primario cero para el año, lo que demuestra que el gobierno está comprometido a reducir significativamente su gasto. Además, el saldo de las administraciones públicas argentinas representaba el -0,4% del PIB en 2019 y se espera que aumente un 1,2% en 2020. Argentina tiene un potencial significativo en términos de materias primas (litio, la segunda reserva más grande), pero desde el colapso de los precios de las materias primas en 2013, el gobierno ha buscado la estabilidad financiera y económica.

En 2019, la recuperación de la actividad agrícola y un entorno macroeconómico más estable, caracterizado por una ligera mejora de la inflación, deberían contribuir a un rendimiento económico relativamente mejor. Se espera que las exportaciones crezcan más rápidamente, impulsadas por las materias primas (gracias a una buena cosecha) y por unas exportaciones manufactureras más fuertes a Brasil. La disminución de las importaciones, influenciada por la depreciación de la moneda y la debilidad de la demanda interna, así como la recuperación de las exportaciones agrícolas, contribuirán a reducir el desequilibrio de la balanza por cuenta corriente.

Las elecciones

Hasta las próximas elecciones generales de finales de 2019, el Gobierno tratará de aplicar su programa de reformas, con tres prioridades principales: el establecimiento de la estabilidad financiera y presupuestaria, el fortalecimiento del mercado laboral y la aplicación de reformas institucionales. Mauricio Macri ya ha anunciado que se postulará para un nuevo mandato como Presidente en las elecciones generales de 2019, durante las cuales también se renovará un tercio del Senado y la mitad de la Cámara Baja. Su principal oponente hasta la fecha, la ex presidenta Cristina Kirchner, enfrenta acusaciones de corrupción, lo que le da ventaja a Macri. Sin embargo, si un candidato peronista moderado se presentara, esto podría representar un riesgo para su reelección.
En 2018, la tasa de desempleo en Argentina era del 8,9%, una tasa que se espera que aumente al 9,4% en 2019 y disminuya ligeramente al 9,2% en 2020. El gobierno argentino está luchando para combatir los altos niveles de pobreza y desempleo. Se estima que casi la mitad de la fuerza laboral nacional está empleada en ocupaciones del sector informal.

La situación actual

La situación social en el país se caracteriza por las constantes tensiones subyacentes entre el gobierno y los sindicatos en torno a las reformas anunciadas. En cuanto a la distribución de los ingresos del Estado, el país también está dividido entre autoridades centrales y descentralizadas. Casi un tercio de la población argentina vive por debajo del umbral de pobreza. Dado que el acceso a la electricidad y al agua en las zonas rurales

 

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